Hoy me ha apetecido hacer algunas reflexiones sobre esos espacios publicitarios que aparecieron hace años en televisión y que son la versión moderna de los vendedores ambulantes que recorrían los pueblos en sus carromatos, me refiero a la Teletienda.
La verdad es que tengo que agradecerle muchos momentos de diversión a estos pequeños anuncios.
¿Quién no recuerda la famosa crema de “baba de caracol” que prometía quitarte 30 años de un plumazo y borrar cualquier cicatriz por muy grande que fuera?
¡Ahora entiendo por qué aparento menos edad!, cuando me quedo dormida en el sofá siempre acabo babeando, así que quizá tendría que patentar una crema con mi saliva…. todo es saber hacer negocio.
El caso es que cuando paseo por el parque y me encuentro con un caracol en el suelo me dan ganas de ponérmelo en la cara.
¡ Lo que hace el marketing!

Pero sigamos recordando productos de la Teletienda.
Existía un audífono para aquellas personas que oían muy poco que se anunciaba como “casi imperceptible a la vista”, me imagino que sería imperceptible desde un transbordador espacial porque ocupaba media cabeza.

Pero, sin duda, el producto estrella de hace años fue cierto aparatejo que alargaba una parte delicada de la anatomía masculina.
En el anuncio, las señoras que acompañaban a las pobres víctimas que decidían probarlo corroboraban su eficacia con una amplia sonrisa, y ellos se sentían orgullosos de haber estirado su parte favorita del cuerpo como si de un rollo de plastilina se tratase.

Tampoco podemos olvidarnos del “Santo Rosario”, grabado por Juan Pablo II, que lo podías escuchar en un artilugio parecido a los ambientadores con forma de huevo de dinosaurio.
¿Y qué me dices de la “bata manta”?, te la ponías en el sofá y cuando te querías levantar para ir al baño necesitabas a dos damas de honor para que llevasen la “cola de lana”.

Pero ahora todo ha cambiado. Hemos evolucionado y necesitamos nuevos aparatos que nos hagan la vida más fácil.
Como el artilugio con el que haces ejercicio moviendo los pies mientras ves la televisión cómodamente sentada en el sofá.
Y otro muy parecido que te da masajes y puede convertir un pie listo para amputar en una bella pierna de modelo de lencería.
Aunque, sin duda, la estrella del ejercicio es la “cinta andadora plegable” que no ocupa “casi” espacio y que puedes guardar en “cualquier” lugar de tu casa.

A veces pienso que los creadores de estos productos tienen serios problemas de vista o son hermanos del “Gigante verde”, todo les parece pequeño y que cabe en cualquier parte.
Tengo que decirte que mi producto favorito con diferencia es el afilador de cuchillos. (Puedes ver el anuncio aquí.)
¡Con él conviertes cualquier objeto plano en un arma letal!.

Como, por ejemplo, la tarjeta de crédito, que corta de un plumazo tus tomates para la ensalada.
Dentro de nada venderán tarjetas de crédito junto a las cuberterías para que impresiones a tus invitados preparándoles en directo una maravillosa ensalada con tu Visa Oro.
¡Con este afilador no habrá carne ni zapato que se te resista!.
Sí, has leído bien, en el anuncio se ve claramente como puedes cortar un zapato de cordones después de afilar el cuchillo con este aparato.
¡Lo que hubiera dado Chaplin por tener un afilador como este en «La quimera del oro»!. (Si no te acuerdas, te dejo la escena de la película aquí).
¡No hay nada como un buen estofado de zapato para los días de invierno!.

Una de las cosas que más me gustan de los anuncios de teletienda es el antes y el después.
Sin el producto en sí todo aparece en blanco y negro, suenan truenos, ¡la gente está despeinada, triste, afligida!, ¡su vida no vale nada! y están desnutridos porque en sus dietas faltan las buenas proteínas de un zapato ibérico.

Además, tienen muchos problemas de espalda y necesitan en sus vidas el aparato que te ayuda a ponerte los calcetines y te los agranda más de dos tallas ¡por lo menos!.
¡Y no ocupa «casi» espacio!… sólo media maleta.
Hasta que apareció la Teletienda nuestros sofás lucían tristes y aburridos, sin estilo y sin clase, ¡necesitábamos la «superfunda»!, que parece un plumas hortera, y convierte cualquier sofá horroroso en el mejor mueble de la casa….aunque siga siendo espantoso.
¡Esa funda que escupe todo lo que le eches!, donde te dan ganas de rociar cualquier líquido que lleves en la mano, y donde no tendrás problemas con tu perro que en el pasado tenía una alopecia galopante. Sin la funda, el pobre animalito dejaba pelos a matojos por el sofá, pero con la maravillosa obra de los creadores del «afilador para hacer estofados de zapato» al perrito se le cura la alopecia y luce su pelaje en todo su esplendor.

¡Hasta las parejas se reconcilian con esta funda de sofá!.
Y nos moríamos de calor hasta que llegó el ventilador del tamaño de una caja de bombones que es capaz de refrigerar el Palacio de Versalles y que te puedes poner al aire libre en pleno Agosto y provocar una ola de frío Polar.

Olvídate además de las ratas y cucarachas con un aparato que enchufas y que emite unos sonidos imperceptibles para el oído humano e incluso para las propias cucarachas que no volverás a ver, (me imagino que no entrarán en tu casa sólo por no ver el aparato en cuestión).
¡Ah! y si tienes un coche, ¡limpiar la luna delantera no volverá a ser un infierno con el limpiaduras que te hace la vida más fácil y feliz!.

¡Y qué nombres más bonitos! :
Winchi-funchi, Wizard-mochi, Flogi-mogi, Chimpúm-catapúm.
Yo, de momento, no he comprado nada pero me lo he pasado genial viendo todos los anuncios.

Y ¿no crees que deberían dar un premio a estos espacios televisivos por aunar de manera magistral marketing, ciencia, y ficción en un mismo producto?. ¡Si es que los actores que dan vida a los personajes se merecen un Oscar por lo menos!, ¡qué manera de hacerte creer que el producto es bueno!, ¡eso sí que es un buen método y no el de Stanislavski!.
En fin, mi consejo es que te lo pienses dos veces antes de adquirir cualquier producto.
¡Aunque quizá te solucione algún problema!…¿quién sabe?….¡los del anuncio parecen muy felices!
Si quieres ser feliz recuerda mi lema: «vivir bien siempre merece la pena».
Nos vemos en el siguiente post.



Esta clave de humor no te la conocía, pero provocar una sonrisa en estos tiempos es estupendo
¡Gracias Elvira! Si he conseguido que te rías entonces he cumplido mi cometido. Gracias por leerme cada semana. 😘😘😘
😂😂😂😂😂😂
Qué sería de nuestras noches de insomnio sin la tele tienda 👏👏👏
Yo tengo “un amigo” que habla maravillas del famoso potenciador de la virilidad 😂😂😂
Y qué decir de las promociones: “si hace su pedido ahora, le regalamos un segundo juego de cuchillos totalmente gratis. Pero eso no es todo. Si participa en las 500 primeras llamadas le regalamos un apartamento en Torrevieja y este fantástico coche 👏👏👏👏👏👏
Yo de mayor quiero ser actor de doblaje del tele tienda 🙏🙏🙏
No deben pagar mucho, pero la emoción está garantizada.
Enhorabuena por el fantástico artículo 👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏
Ojalá te animes a seguir escribiendo en clave de humor. Es una de las mejores medicinas para los tiempos que corren 😘😘😘
¡Gracias! ¡Me alegro mucho de que te gusten! 😊😊😊
Muy bueno, Rosa. Jajajajajajajajajjsjsjs
Y galería del coleccionista tiene tela también.
¡Gracias Marisa!😍, desde luego que la galería del coleccionista tampoco se queda corta, por lo menos nos reímos, 😂😂😂😂😂😂😂