Hoy te voy a hablar sobre un libro, que leí hace un tiempo, y que ha sido toda una revolución en cuanto a organización del hogar, me refiero a «La magia del orden» de la japonesa Marie Kondo.
Para terminar este mes iba a abordar otro tema, pero como Enero ha sido el momento perfecto para ponernos a planificar el año y nuestra vida en general, he pensado que un poco de orden era imprescindible para ver más claridad en nuestra casa.
También tengo que decir que hace poco me suscribí a Netflix y he visto la serie que la anteriormente citada, Marie Kondo, tiene en esta plataforma y en la que organiza los espacios de varias familias con problemas de orden. Se titula «A ordenar» o «Tidying up» en su versión original. Tienes el trailer de los episodios aquí.
Como he dicho antes, esta japonesa, que parece una muñequita oriental salida de una serie de princesas Manga, revolucionó la visión que todos tenemos de lo que significa ordenar.

Para empezar, trata a los objetos como a seres con alma.
Cuando llega a una casa, después de presentarse y de ver cómo tienen los espacios las familias, se arrodilla y entra en meditación para dar gracias a la propia casa y pedirle permiso para ser ordenada. O sea, para crear lo que ahora llamamos «buen rollito».
Siempre acompañada de su asistente, que va traduciendo al inglés lo que ella dice en japonés, les explica a la familia los pasos que tienen que seguir para que sus vidas den un giro de 180º a través de deshacerse de todo lo que no les haga felices.
Es decir, su método se basa en tener sólo las pertenencias que te hagan feliz.
Según ella, cuando coges un objeto en tus manos tienes que sentir un «click» que te da un subidón, si no, el objeto en cuestión se va de la casa, no sin antes darle las gracias ¡claro!, ¡hay que ser educados!…
En realidad, si lo lees tal cual lo estoy escribiendo te puede entrar hasta risa, pero lo interesante es verla en acción.
Ella dice que antes de ordenar debes pararte a pensar cómo quieres que sea tu vida ideal. Imaginar cómo sería tu día desde que te levantas, qué desayunas, con quién, que trabajo realizas, y cómo visualizarías tu casa.
En definitiva, soñar con una vida mejor. Y esto empieza por ordenar tu entorno.
Aquí puedes ver cómo saluda a la casa.

Comencemos por el principio:
Este método, que ella bautizó como «Konmari», tiene 5 pasos:
1-ROPA
2-LIBROS
3-PAPELES
4-KOMONO (cocina, baño, garaje,…)
5-OBJETOS DE VALOR SENTIMENTAL
Vamos a analizar cada uno de ellos.
1-ROPA.
«La ropa no significa nada hasta que alguien vive en ella». Marc Jacobs.

Vivimos apegados a las cosas y la ropa no se escapa a esta afirmación.
En este paso Marie les dice a sus clientes que tienen que empezar a ordenar su ropa, pero no la de un armario y luego la de otra habitación, sino la ropa de toda la casa que se colocará en una gran montaña encima de la cama o donde se pueda.
Así te haces una idea del volumen que ocupa todo tu vestuario.
Normalmente, hasta que no se ve la ropa apilada la gente no se da cuenta, ni se acuerda, de qué es lo que tiene en realidad.
En este momento Marie se va para volver en aproximadamente 10 días.
Pensarás que es tiempo de sobra, pero es asombroso ver lo que tarda cada persona en poner orden con la ropa, ya que tienen que coger en la mano cada prenda y preguntarse si realmente se sienten a gusto y felices con ella.

Al principio esto les cuesta, pero a medida que van avanzando en el método les es más fácil identificar lo que es mejor para quedarse en el armario.
Cuando acaban con toda la ropa, (esto incluye también los zapatos y complementos, como bolsos, etc) son capaces de llenar entre 10 y 20 bolsas grandes de basura que después llevan a lugares de caridad o a sitios donde pueden venderla.
Lo curioso de este asunto es que analizas hasta dónde puede llegar nuestro afán de acumular ropa cuando las personas que se someten a este método encuentran muchas prendas que tenían todavía su etiqueta.
Y todos los que llevan a cabo el proceso afirman, al acabar de ordenar solo la ropa, que se sienten diferentes, se han quitado un peso de encima.
Tener demasiadas cosas y además desordenadas, les producía mucho ruido mental, pero solo se dan cuenta de que ese ruido existía cuando desaparece lo que sobra y queda el vacío.
Ahora viene una parte crucial del método y es doblar la ropa.

Marie está acostumbrada a los espacios reducidos de las casas japonesas, así que ideó un sistema para doblar la ropa de manera vertical, de esta forma cuando abres un cajón puedes ver todas las prendas a primera vista. Te dejo un vídeo aquí.
Para Japón esta muy bien, este sistema de doblaje ahorra mucho espacio, pero si hablamos de las casas norteamericanas, con grandes vestidores la verdad es que no le veo mucho sentido.
Para ciertas prendas, como la ropa interior, es muy útil, pero para la ropa de mayor tamaño como algunas camisas, jerseys o camisetas grandes lo único que hace es crear infinidad de arrugas, pero para gustos están los colores.
2-LIBROS.
«En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle un sentido a nuestra existencia.» Miguel de Cervantes.

Después de haber ordenado toda la ropa le llega el turno a los libros y este paso es más llevadero para las familias.
Hoy en día, en la era digital, muchas personas tienen un libro electrónico donde pueden almacenar cientos de títulos sin ocupar espacio.
Nada puede sustituir un libro físico, es verdad, pero aquí se busca la simplicidad. Lo que pasa es que para las personas que son ávidas lectoras pero que no les gusta el libro digital, tener en casa sólo 30 libros, como recomienda este método, no es muy compatible.
3-PAPELES.
«La basura que generamos solo demuestra lo limitado de nuestra imaginación».

Todos sabemos que es muy fácil acumular papeles sin sentido, como tickets de compra, folletos publicitarios, o recetas médicas que ya no sirven.
Todos estos papeles van guardándose por los rincones de la casa, entre los libros, en cualquier cajón… demasiado desorden y ruido para la mente.
Así que toca deshacerse de todos ellos.
¡Y acuérdate que hay que reciclarlos!, no vale tirarlos a la basura sin mas.
4-KOMONO.
«Con la cantidad de basura que genera una sociedad se puede medir lo avanzada que está».

Esta categoría incluye objetos varios. Nos ocuparemos aquí de la cocina, el baño y el garaje.
Vamos a empezar por el garaje.
En general, cuanto más espacio se tiene más cosas se acumulan y el garaje acaba haciendo las veces de trastero. Se guardan tantas cosas en él que a duras penas cabe el coche.
Es aquí donde realmente se ve la cantidad de objetos inservibles que podemos llegar a tener.

La cocina no se escapa tampoco del desastre, tarros de comida caducada, utensilios repetidos y mala organización.
Marie, lógicamente, siempre les recomienda que guarden todo lo que no usan a menudo, como vajillas especiales y algún pequeño electrodoméstico, en los estantes y lugares de difícil acceso, y los que utilizan a diario deben estar bien ordenados, clasificados y en los cajones donde sea fácil cogerlo.
En cuando a los utensilios de cocina y cuberterias es mejor organizarlos por categorías y tamaño.

Y llegamos al baño, donde nos podemos encontrar con un gran desorden en un espacio minúsculo como es el mueble del lavabo.
Medicamentos caducados, cosméticos a medio terminar pero sin usar, peines llenos de pelos y cientos de colonias….
Aquí se usan mucho los compartimentos especiales para cajones que se pueden encontrar en muchas tiendas.

Cuando se acaba con este paso la casa parece que ha renovado toda su energía y da gusto estar en ella.
5-OBJETOS DE VALOR SENTIMENTAL.
«Conservar algo que me ayude a recordarte, sería admitir que te puedo olvidar». William Shakespeare.

Este paso siempre se deja para el final porque después de haber ordenado todo lo demás es más fácil identificar qué es lo que quieres quedarte.
Cuesta mucho deshacerse de los objetos de valor sentimental puesto que tienen una carga emocional muy fuerte.
A veces son el único nexo que nos queda de unión con las personas que ya no están en nuestras vidas.
Entonces aquí hay que pararse y pensar detenidamente qué significa cada objeto para nosotros.
También nos encontramos con objetos que hemos guardado porque nos los han reglado y no nos gustan, pero quienes lo han hecho son personas que queremos y nos da apuro deshacernos de ellos. Así que aquí hay que ser fuerte, darle las gracias al objeto en cuestión, y dejarlo marchar.
Marie nos da un consejo muy útil para todas aquellas cosas que guardamos con el fin de que nos hagan recordar un momento felíz de nuestra vida, como por ejemplo las entradas de un concierto. Les hacemos una foto con el móvil y así las tendremos archivadas digitalmente. No ocuparán espacio físico pero producirán el mismo efecto emocional en nosotros.

Y hablando de fotos, también hay aquí un apego muy grande. Hoy en día utilizamos casi al cien por cien la foto digital, pero todavía nos quedan todas esas fotos antiguas que muchas veces nos hacen sentir fatal. No hay que tener compasión en este caso, hay que deshacerse de todas esas fotos en las que nos veamos horribles o en las que estemos con personas que no queremos más en nuestras vidas. El resto las pondremos en un bonito álbum bien ordenadas y clasificadas.
Y ya hemos acabado de ordenar toda la casa.
Un punto muy importante que no he mencionado antes es que cuando nos decidamos a ordenar «nuestras cosas» ( pongo entre comillas «nuestras cosas» porque no podemos tirar lo que no es nuestro), debemos hacerlo solos. Como haya alguien de tu familia presente siempre te disuadirá para que guardes todo lo que ya no te sirve.
Como ya he dicho en la sección de ropa, después de haberse deshecho de todo lo que no sirve y no les gusta, las personas que deciden llevar a cabo esta limpieza profunda experimentan un cambio en sus vidas. Se sienten más ligeros sin tanto desorden, y en ese vacío nuevas ideas y proyectos llegan a sus vidas.
Desde luego aquí se corrobora la frase «el desorden mental se refleja en nuestro entorno».
Y si ordenamos nuestro entorno estaremos más relajados y viviremos mejor, porque ya sabes que «vivir bien siempre merece la pena».
Así que ¡anímate a ordenar! y hasta entonces nos vemos en el próximo post.



Totalmente de acuerdo.
Para mí, que sufro un trastorno obsesivo compulsivo del orden, es vital percibir que no hay nada fuera de su sitio habitual y que los espacios estén lo más despejados posibles.
A mí, el minimalismo se me queda corto 😂😂😂😂
Yo tendría en casa menos cosas que nuestros antepasados moradores de cuevas. Incluso a esos yo les hubiese prohibido dibujar animales en las paredes 😂😂😂😂
Una casa en el campo, con la mínima decoración y enseres, con vecinos a no menos de 500 metros . Así la calma entra por vena que da gusto.
Enhorabuena por ilustrarnos una vez más con tan buenas sugerencias y reflexiones 👏👏👏👏👏👏👏
😂😂😂 sí, una cueva sin pinturas rupestres.
Magnífico artículo!!! 🤗
¡Gracias! 😍