Hoy tengo ganas de hablarte de algunas recetas de invierno que te calentarán el cuerpo, la mente y el espíritu.
La verdad es que este año está haciendo más frío de lo habitual, o es que soy yo que lo noto más. Quizá el largo tiempo que estuvimos encerrados en nuestras casas nos debilitó de cara al frío, ¿quién sabe?
El caso es que siempre hay soluciones para aplacar ese frío que puede llegar a helarnos hasta en lo más profundo del corazón.
En fin, no quiero ponerme demasiado poética, sólo dar herramientas prácticas que te hagan la vida más fácil. Así que voy a recopilar esas recetas de invierno que derretirían a un glaciar.
¿Estás listo? Pues vamos allá.
RECETAS DE INVIERNO.
«¿De qué sirve el calor del verano sin el frío del invierno para darle dulzura?». J. Steinbeck.

RECETAS PARA EL CUERPO.

Hubo un tiempo, creo que te lo conté en mi post «50 cosas sobre mi», (puedes leerlo aquí) en el que seguí una dieta crudivegana……. se me helaron hasta las pestañas porque fue en pleno Enero.
Desde luego no me negarás que el cuerpo en invierno necesita comidas calientes, y darle una fuente de «hierba» cruda lo convierte en un cubito de hielo.
Lo mejor para mí en los meses de invierno es una sopa bien caliente. Me encantan los caldos y las cremas, sobre todo para la cena, porque con un bol de sopa y cualquier cosa después, te quedas más que satisfecha y duermes divinamente.
Además, depende de los condimentos que uses será más potenciador del calor en el cuerpo.
Este año he rescatado una crema que solía hacer mucho cuando vivía en Madrid y es la crema de puerros y patata al curry.
Aquí te dejo la receta:
CREMA DE PUERROS Y PATATA AL CURRY.

Para esta receta necesitarás:
Puerros
Patatas
Cebollas
Aceite de oliva o mantequilla
Ajo
Caldo de verduras / pollo....
Curry en polvo
Salsa de soja
No he puesto cantidades porque dependerá mucho de tus gustos. Si te gusta que la crema esté muy espesa le pondrás más patatas y si te gusta mucho el puerro y que la crema esté más ligera cambiarás el orden de los ingredientes, o sea, más puerros y menos patatas. También dependerá del número de comensales y si son de mucho comer o no.
Vas a poner aceite de oliva o mantequilla en una olla y a sofreír la cebolla con los puerros y el diente de ajo.
Más tarde, cuando estén las verduras un poco pochadas, echas las patatas cortadas a trozos, las dejas un momento y agregas el curry y el caldo.
Deja hervir todo a fuego medio hasta que esté tierno. Una vez hecho le añades salsa de soja y lo bates todo muy bien.
Lo puedes servir con algún tropezón como trocitos de pan frito o semillas de sésamo.
Créeme, entrarás en calor en seguida.
Esta receta es exclusiva de invierno, debido al jengibre y a la pimienta que lleva el curry, si la haces en agosto te parecerá que estas comiendo en una sauna.
Y para esas tardes de peli y sofá puedes prepararte un cacao con canela bien caliente. ¡Mmmmm! ¡La vida es bella!. Y si lo puedes acompañar de alguna galletita, mucho mejor.

Hablemos ahora de la piel, ¡ay el frío!, las manos se irritan y la cara se enrojece.
Puedes contrarrestar los efectos de la estación de la nieve con una mascarilla de aceite y miel.
(Esto no es apto para todas aquellas personas que tengan reparos en usar alimentos pringosos en la cara.)

Para esta mascarilla mezcla una pequeña cantidad de aceite de coco con otra parte de miel. (Puede ser otro aceite pero el coco no deja grasa en la piel que pueda producir granos o suciedad).
Como extra puedes añadirle una cápsula de vitamina E, la tienes en perlas, que romperás para extraer el líquido, o también en gotero.
Deja esta mezcla unos minutos en tu piel y notarás en seguida la sensación de bienestar que produce.
RECETAS PARA LA MENTE.
«Una casa cálida en una fría noche de invierno es otro nombre para el paraíso.» M. M. Ildan.

El cuerpo obedece a la mente y quizá si creamos calor en ella nos sentiremos más reconfortados.
Busca un ambiente relajado, ordenado y acogedor.
Decora tu casa con colores cálidos y, desde luego, enfócate en pensamientos que te den fuerza y energía, no hay nada que de más calor que eso.
Una mente enfocada en aquello que quieres producirá un «fuego interior» que hará subir el mercurio del termómetro mejor que cualquier estufa.
Otra de mis receta de invierno favorita es esta sencilla visualización:
Cierra los ojos y centra tu atención en la respiración. Recorre tu cuerpo y suelta cualquier posible tensión.
Cuando te hayas liberado de todas las tensiones visualiza que estás en un salón muy acogedor. Decóralo como más te guste.
En el centro del salón vas a visualizar una gran chimenea que has encendido y te vas a quedar contemplando las llamas.

Siente como calientan cada parte de tu cuerpo y disfruta de esa sensación.
Cuando quieras puedes volver a tomar conciencia de tu cuerpo y salir de la visualización poco a poco.
Te aseguro que te sentirás mejor que nunca.
RECETAS PARA EL ALMA.
«Cualquier corazón frío es cálido por amor». L. G. Akita.

El alma también necesita calentarse y en esta época que estamos viviendo hemos experimentado bastante frío en nuestros espíritus.
Soledad y aislamiento, no hay nada peor para nuestra parte más intangible cuando son situaciones impuestas y no elecciones necesarias para reencontrarnos con nuestro interior.
¿Qué recetas podemos dar para estos casos?….se me ocurren unas cuantas, como por ejemplo:
-LA RISA.
«La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano». V. Hugo.

La risa te hace olvidar problemas y disfrutar del presente. Los espasmos que produce en el cuerpo elevan la temperatura.
Además, su calor es expansivo puesto que es muy contagiosa. No hay mejor receta para calentarse y calentar a los que te rodean.
-COMPAÑÍA.
«Si tienes frío por la noche, deja que la promesa de mi amor te cubra como una manta cálida». M. White.

No te aísles, eso produce mucho frío.
Aunque son necesarios los momentos de soledad, nuestro espíritu necesita compartir momentos con otros seres afines a él.
No olvides que el ser humano es tremendamente social, y aquí no me refiero a internet. Pasa tiempo en compañía y olvídate del móvil.
-MÚSICA.
«La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo». Platón.

La música es el alimento del alma por excelencia, y como alimento da calor.
Ten siempre a mano una lista de tus melodías favoritas y escúchala atentamente en los días más fríos.
Si eres una persona bailona, además de tu alma podrás calentar todo tu cuerpo al ritmo de tus canciones preferidas.
Yo, de momento, como no soy demasiado bailona, me voy a quedar con esta.
-LECTURA.
«En invierno nos acurrucamos con un buen libro y soñamos alejados del frío». B. Aaronovitch.

¿No te parece maravilloso estar leyendo una novela inspiradora al calor de la estufa mientras tomas un chocolate caliente?
Los libros son una de las mejores herramientas, no sólo para tu espíritu, sino para tu mente.
Y lo del chocolate es un plus de mi parte que no puede faltar.
Como yo digo: «Antes de Colón la vida era un infierno». No puedo imaginar un mundo sin chocolate.
-ESCRITURA.
«No seas un escritor, escribe». W. Faulkner.

Escribir puede ser otra buena forma de dar calor a tu espíritu. Moldeando las palabras puedes diseñar todo aquello que deseas y que haría despertar tu «fuego interior».
De nuevo imprescindible tu taza de chocolate.
Coge un papel y deja volar tu imaginación. No te preocupes si está muy bien escrito, coge el bolígrafo y olvídate del frío dando forma a todo lo bueno que pasa por tu cabeza.
-CONVERSACIONES.
«Una palabra amable puede calentar tres meses de frío invierno» Anónimo.

Me encanta hablar, y los que me conocen lo saben muy bien.
Hazle frente al frío con una buena conversación para entrar en calor. El espíritu se nutrirá de la compañía, la mente de todo lo interesante que tengamos que decir y el cuerpo se alimentará con un buen chocolate caliente….. perdón, otra vez se me fue la mente al chocolate.
«¿Cuál es el sentido de la vida?. Hasta ahora la evidencia sugiere que es el chocolate». Anónimo. (Podría ser una frase mía…)
En fin, ideas hay muchas, solo tú eres quien puede saber qué receta irá mejor para calentarte este invierno.
Yo, de momento, me quedo con todas.
Y sigo pensando que «vivir bien siempre merece la pena».
Nos vemos en el siguiente post.



Estoy de acuerdo con la foto del perrete. Te transporta hasta allí. Con las nevadas que hemos tenido en Madrid y el aislamiento, estoy totalmente de acuerdo contigo, Rosa. El refugio hogareño con la manta y el libro o una peli graciosa, no tiene igual. Gracias, chocolatera!!!!!
¡Si!, ¡No hay nada mejor que estar enrollada en una mantita los días de invierno! Y lo del chocolate ¡no puede faltar! 🍫
Qué buenas recetas para mantener el cuerpo y el alma calientes 👏👏👏👏
Gracias por regalarme esas cremas y caldos cuando llega el frío.
La foto del perrete en la cama es preciosa 😍😍😍😍😍😍
Enhorabuena por el artículo 👏👏👏
Gracias a ti por regalarme tu presencia 😍😍😍😍😍😍😍