Lo que he aprendido de la primavera

LO QUE HE APRENDIDO DE LA PRIMAVERA QUE HA HECHO QUE LA DISFRUTE MÁS.

Dentro de poco cambiaremos de estación, y hoy te voy a hablar de lo que he aprendido de la primavera que ha hecho que la disfrute más.

En algunos lugares, como donde yo vivo, casi estamos experimentando un clima primaveral, que no se corresponde con esta época del año, pero como dice la frase: «Al mal tiempo buena cara».

Bueno, en realidad, más bien deberíamos hablar de «buen tiempo», pero aunque haga más calor, y el sol invite a salir a la calle, el cuerpo, a veces, no está preparado para este cambio y comenzamos a notar el cansancio.

Incluso este cansancio nos lleva a sentir desgana y apatía, y cualquier actividad o trabajo que tengamos que hacer nos parece un mundo.

Así que, antes de que ese cansancio y desánimo vaya a más, hay que ponerse manos a la obra, porque no es cuestión de ir arrastrándose día a día sacando energía de donde no la hay.

¿Y qué es lo he aprendido de la primavera?

He aprendido que, como cualquier estación, la primavera supone un cambio que afecta al organismo. Normalmente, en la vida, nos resistimos a los cambios y eso es lo que hace que a la larga nos sintamos mal.

También hay veces que los cambios llegan inesperadamente y esto nos pilla desprevenidos, al igual que cuando se adelantan las estaciones, como está pasando ahora mismo donde yo vivo.

¿Y qué hacemos al respecto?

Te voy a contar qué es lo que he hecho yo y qué es lo que he aprendido de la primavera.

Así que vamos allá.


LO QUE HE APRENDIDO DE LA PRIMAVERA.

«Doña primavera de aliento fecundo, se ríe de todas las penas del mundo». Gabriela Mistral.

Flores de primavera
Foto de Alena Koval en Pexels

Siempre que hablamos de estar bien salen a la luz tres principios: alimentación, ejercicio, y descanso. Pero ahora sabemos que estas tres premisas, sumamente importantes, necesitan de «algo más» para que nos sintamos plenamente sanos.

Según mi opinión, este «algo más» sería:

-Exposición a la luz solar.

-Seguir los ritmos naturales del cuerpo.

-Saber relacionarse con los demás.

-Saber cómo relacionarse con uno mismo.

-Gestión de las emociones.

Lo que he aprendido de la primavera en este sentido es que hay que dejarse llevar por lo que pide nuestro cuerpo y el entorno, al igual que hacen los animales en esta época del año.Y, de esta manera, no solo estaremos preparados para la nueva estación, sino que habremos invertido en salud y bienestar para el futuro.

Así que comencemos por el principio.


ALIMENTACIÓN.

«Nuestras vidas no están en manos de los dioses, sino en manos de los cocineros». Yutang Lin

Lo que he aprendido de la primavera

Este es uno de los pilares más importantes de la salud, y el que nos da mas quebraderos de cabeza.

Aquí pocas personas y profesionales se ponen de acuerdo, porque siempre se pretende que haya una dieta estándar para todo el mundo, y según mi opinión, eso es lo mismo que querer vestir a hombres y mujeres, sea cual sea su edad y volumen, con un vestido corto de la talla 38.

Absurdo, ¿verdad?, pues eso se quiere conseguir con la dieta.

Pero yo, personalmente, por mucho que un profesional de la salud me incite a comer ciertos alimentos, y me los recubra de oro, si mi cuerpo se revela y no los acepta, seguiré los consejos de mi organismo, y le daré lo que sé que le sienta bien.

En una ocasión, le comenté a un terapeuta que tenía la impresión de que el gluten no me sentaba bien, su respuesta fue:

«¡Eso es una tontería!, ¡tienes que forzar a tu cuerpo!»……………………………………..¿Perdón?, o sea, como la pirámide de la alimentación dice que debes atiborrarte de pan, pasta, y cereales varios, y un simple análisis de sangre te dice que no eres celiaca, tengo que aguantarme si me hincho como una pelota después de tomar un plato de macarrones…. por poner un ejemplo.

Es muy importante hacer caso a las recomendaciones de los expertos, pero lo que sea que vayas a comer, chequéalo con tu cuerpo.

¿Lo digieres bien?, ¿te sientes con energía?, ¿cómo están tu piel, tu pelo y tus uñas?.

Hay algo que nos han vendido, y es que se piensa que estar hinchado después de comer ciertos alimentos es normal. Sentirse mal e hinchado NO ES NORMAL, así que haz más caso a lo que te dice tu cuerpo. Él es el que realmente sabe lo que le tienes que dar.

Muchas recomendaciones nutricionales tienen más que ver con la industria alimentaria que con la salud.

No somos iguales, de modo que no puede haber una dieta para todo el mundo.

Busca e investiga qué te sienta bien a ti, y sigue los consejos del mejor experto: tu cuerpo.


EJERCICIO.

«El entrenamiento no trata con un objeto, sino con el espíritu humano y con las emociones humanas». Bruce Lee

Ejercicio en primavera
Foto de Andrea Piacquadio en Pexels

Lo que he aprendido de la primavera, que trae consigo mas días de sol y calor, es que hay que salir y mover el cuerpo. Ese sol que luce desde horas tempranas te está invitando a que contactes con la naturaleza y pongas a funcionar tu máquina.

Si observas a los animales verás que no paran de moverse durante el día, descansan después de comer y van a dormir cuando cae el sol.

Tengo que confesarte algo, nunca me gustó hacer ejercicio porque me cansaba enseguida. Caminaba una calle y ya me sentía agotada. Mas tarde descubrí que esto tenía mucho que ver con lo que comía, que me producía alergias respiratorias. Leche en exceso, cereales y legumbres dañaban mi intestino con la consiguiente bajada de mis defensas. No quiere decir que ahora no coma nada de esto, pero desde luego esos alimentos ya no son la base de mi alimentación.

Con lo cual se formaba un círculo vicioso: al comer alimentos que mi cuerpo no procesaba bien, se producía una reacción alérgica que hacía que me cansara antes. Y cuanto menos me movía, más me cansaba.

Incluso estuve exenta en Educación Física por esta causa durante mis años estudiantiles.

Después, cuando pasó algún tiempo, fui experimentando qué era lo que hacía que me sintiera cansada siempre, y empecé a hacer ejercicio.

No había descubierto, hasta ahora, la importancia que tiene moverse para la salud.

El ser humano no está hecho para pasarse horas interminables en el sofá, puesto que si el cuerpo no se mueve se oxida.

El ejercicio hace que liberemos hormonas muy necesarias para el bienestar y la salud.

Pero tampoco sirve llevar el cuerpo hasta la extenuación, porque conseguiríamos el efecto contrario. Todo tiene que tener un equilibrio.

Actualmente muchos expertos recomiendan llevar una vida activa, conduciendo a nuestro cuerpo hacia un movimiento funcional. Por eso, uno de los mejores ejercicios que puedes realizar es caminar.

Cómo prepararse par la primavera

Caminando mueves todo el cuerpo, y, si lo haces al aire libre y cerca de la naturaleza, tu mente se liberará de las tensiones , mejorando tu estado de ánimo notablemente.

Además de hacer este magnífico ejercicio, el cuerpo necesita, aunque no te guste, entrenar la fuerza.

Muchas veces creemos que por levantar peso nos convertiremos en Arnold Schwarzenegger, pero nada más lejos de la realidad.

Incluso puedes ejercitar la fuerza con el peso de tu propio cuerpo, como afirman muchos entrenadores.

Hace algunos años llevé una dieta crudivegana recetada por una «nutricionista», perdí toda mi masa muscular y me acarreó más problemas de salud.

Ahora, sabiendo la importancia del ejercicio, me obligo a caminar todos los días y a entrenar la fuerza tres veces por semana. Aunque no me apetece nada levantar pesas, quiero estar bien y darle a mi cuerpo lo mejor. Sé que en el futuro me lo agradecerá.

Para tu salud, es muy importante mantener una buena masa muscular, no sólo porque estéticamente es más bonito, sino porque los músculos juegan un papel decisivo en la protección de tus huesos y en procesos más complejos, que no voy a explicar porque, cómo he dicho antes, no soy médico.

Sabemos que a partir de una cierta edad comenzamos a perder músculo, y desgraciadamente, muchas personas mayores tienen accidentes debido a esta falta de masa muscular.

Así que cuanto más fomentemos su crecimiento y conservación, mejor podremos llegar a edades avanzadas.


DESCANSO.

«Cuando queda tiempo para aburrirse, yo procuro aburrirme, porque el aburrimiento es una parte del descanso». Juan José Arreola.

Descansar en primavera

Hace unos meses escribí un post dedicado a dormir bien. (Puedes leerlo aquí.) Dormir es una de las facetas que más descuidamos cuando hablamos de salud.

Necesitamos mantenernos ocupados las 24 horas del día, si no aparece el temido aburrimiento.

Hoy en día hay personas que presumen de ser muy productivas y dormir pocas horas. Y nadie presume de descansar las horas necesarias para que el cuerpo se recupere, porque parece que asociamos dormir con ser vagos y perder el tiempo.

La mayoría de los expertos aconsejan dormir entre 7 y 8 horas, pero hay personas que afirman estar frescas con dormir solamente 5 horas.

Sin embargo, numerosos estudios han descubierto que por debajo de 6 horas de sueño, el cuerpo comienza a tener problemas a medio y largo plazo.

Por otra parte, hay un nuevo enemigo que amenaza con perturbar ese descanso: el dispositivo móvil.

Cómo descansar
Foto de Andrea Piacquadio en Pexels

Personalmente mantengo con la tecnología una relación de amor-odio. Sé que no podría vivir sin internet por la ventana al mundo de la información que nos supone, pero no puedo evitar pensar que desde que llegó el móvil a nuestras vidas hemos perdido libertad.

Llamadas y mensajes a cualquier hora del día, y la «obligación» de estar disponibles en todo momento.

Demos un descanso a nuestra mente y olvidémonos más del móvil.

Lo que he aprendido de la primavera en este sentido es que los animales fluyen con la vida y no están ocupados las 24 horas del día.

Hasta hace poco estaba constantemente consumiendo información y no daba un descanso a mi mente. Mientras desayunaba, hacía ejercicio, o cocinaba, escuchaba podcasts o vídeos sobre desarrollo personal, y tenía sobresaturación de información.

La mente necesita dispersarse para crear nuevas ideas, necesita el descanso para generar nuevas conexiones que nos lleven a tomar mejores decisiones y eliminar el estrés que supone la sobrecarga de pensamientos.

Así que tómate un descanso y deja que llegue un poco de aburrimiento a tu vida.


Resumiendo, después de aplicar todo esto he conseguido disfrutar mas de la primavera y olvidarme de la famosa «astenia primaveral».

Pero, como te he dicho antes, hay «algo más» de qué hablar para fortalecer nuestra salud, así que lo dejaremos para el próximo post.

Te deseo un feliz fin de semana.

Tiempo de primavera
Foto de Andrea Piacquadio en Pexels

2 comentarios en “LO QUE HE APRENDIDO DE LA PRIMAVERA QUE HA HECHO QUE LA DISFRUTE MÁS.”

  1. Juan Jesús Navarro Lara

    Enhorabuena por el artículo 👏👏👏
    Totalmente de acuerdo en la importancia de todos estos aspectos para la salud.
    Yo añadiría el silencio . Nos estamos acostumbrando a vivir rodeados de ruidos que generan ansiedad.
    Muchas gracias por compartir tus reflexiones .

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