LA ÚNICA COSA QUE NECESITAS PARA COMENZAR EL AÑO

Me he decidido a escribir este post porque esta época que ya está comenzando me llena de ganas de hacer cosas nuevas y una de ellas es escribir sobre mis pensamientos acerca del día a día.

Para mí los meses de septiembre y octubre son realmente el comienzo del año nuevo. El momento en el que nos planteamos qué estamos haciendo, si funciona o no, y qué podemos añadir a nuestra vida para encontrarle un propósito o sentido.

Pero es entonces cuando nos podemos plantear algunas preguntas : ¿Es necesario saber cuál es el propósito de mi vida? , ¿Existe el propósito de vida?….

Estas cuestiones nos hacen pensar en un «destino» predeterminado antes de nacer….. ¿no sería entonces absurdo que la naturaleza nos hubiera dotado de inteligencia?… seríamos de este modo marionetas que no podrían cortar sus hilos.

Y esto es lo que hace que llegue una época en nuestra vida en la que te plantees todo. Las llamadas crisis de los 30 o 40, cuando por alguna razón (despidos, pandemias, o aburrimiento) ya no nos motivamos con lo que habíamos hecho hasta ahora y nos preguntemos :¿cuál es el propósito de mi vida?.

Lo escribo en este post porque a mí me ha pasado, y además de una manera brutal. Haciendo durante toda mi vida la misma cosa, sin haber hecho otra actividad e identificando mi existencia con lo único que había formado parte de ella.

Cuando tu profesión es todo tu mundo, en el momento en el que sobreviene la catástrofe, es decir, se acaba el contrato, te pones enferma o llega una pandemia, tu vida, que giraba en torno a esa actividad, se derrumba.

Entonces aquí hay que volverse a repetir que tú no eres lo que haces. Es cierto que lo más común y lógico es decir: Me llamo Fulanito y soy médico, pintor, músico, funambulista….. lo que se te ocurra. Pero literalmente sería: Me llamo Fulatino y me dedico a la medicina. Si algún día dejo la medicina seguiré siendo el mismo dedicándome a otra cosa.

Todos sabemos que cada persona tiene unas cualidades innatas. A unos se les da muy bien todo lo que tenga que ver con las ciencias, siendo geniales para las matemáticas, y otros nacen con grandes dones artísticos o para la comunicación. Dependiendo también los gustos de cada persona en la elección de su profesión.

Lo peligroso es pensar que hemos nacido solamente para hacer una cosa en la vida y que esta no se puede cambiar. Nos limitamos y bloqueamos completamente la visión amplia que necesita nuestro cerebro para ver otras oportunidades.

El sentido de la vida y nuestro propósito, según cómo lo entiendo yo, es algo que cambiará a lo largo del tiempo que estemos en este mundo. Quizá el sentido de mi vida hoy será cuidar de mi familia y de mis hijos, y puede que el día de mañana cuando hayan comenzado su propia vida quiera conocer otras culturas y aprender de ellas, aprender una nueva profesión, o hacerme misionera y luchar por los derechos humanos.

Dicho esto, si estamos inmersos en una crisis existencial donde no sabes que camino coger, hoy piensas blanco y mañana negro, por mucho que busques las mejores herramientas de organización seguirás dando vueltas por el mismo camino volviendo de nuevo al punto de partida.

¿Y qué es lo primero que necesitas para poder salir de ese círculo?

Necesitas SILENCIO.

De nuevo volvemos a hablar del ruido mental, que al igual que las ondas que se forman en el agua cuando lanzamos una piedra en un lago, no nos deja ver el fondo de nuestra mente donde hallaremos todas las repuestas que necesitamos en el momento preciso.

Foto de David Geib en Pexels

Como te comenté en mi anterior post «Tan simple como respirar», conviértete en el observador.

Sólo podrás disfrutar del silencio observando tu mente sin juicios, como si vieras los anuncios de la televisión.

Después de este silencio tan necesario toca reflexionar.

Últimamente se ha puesto mucho de moda el «journaling». Es el diario de toda la vida pero con un nombre mas «chic».

Se habla de diferentes técnicas.

1- Páginas matutinas.

Nada mas despertarnos escribimos lo primero que se nos viene a la cabeza, aunque sea «mataría a la vecina del quinto». La finalidad de este ejercicio es liberar la mente de todo pensamiento, como si tirarás la basura, para hacer espacio a tu creatividad.

2- Diario de agradecimiento.

Esto tiene mucho que ver con el sistema reticular activador ascendente (SRAA), ese «google» personal que busca todo lo que hay a nuestro alrededor acorde a nuestras preferencias. Cuantas más cosas positivas enumeres de tu vida, más te enfocarás en ellas y tu SRAA se asegurará de que aparezcan siempre en tu campo de visión, mostrándote nuevas oportunidades para tu vida.

3- Registro de emociones y pensamientos.

Esta tarea requiere de mucha concentración y atención por tu parte. En una libreta que siempre llevarás contigo o en una nota de voz registrarás cómo te sientes y qué pensamientos estás experimentando cada momento.

Puedes hacerlo, por ejemplo, en unas vacaciones en las que tengas más tiempo, o en momentos determinados a lo largo del día. Después puedes reflexionar sobre lo que has escrito o grabado y te aseguro que te va a ayudar muchísimo a saber por qué actúas como lo haces en ciertas ocasiones.

4- Preguntas poderosas.

Esta herramienta obliga a tu mente a buscar soluciones donde crees que no las hay. Una pregunta bien planteada te ayudará a saber qué es lo que realmente quieres y cómo puedes crear un plan para conseguirlo.

Por ejemplo:

– Si estuviera conforme con mi vida actual ¿qué estaría haciendo en este momento?

– ¿Qué haría al levantarme?

– ¿Con quien me relacionaría?

Es importante que no pienses demasiado a la hora de contestar, es decir, escribe las repuestas a modo de tormenta de ideas. No tiene que estar bien escrito, sólo tienes que plasmar todo aquello que llegue a tu mente aunque te parezca absurdo en un primer momento. Como en el paso anterior, después de unos días puedes leer tus respuestas y sacar conclusiones.

Así lograrás conocerte mejor y saber qué acciones tomar en el futuro. Sólo entonces podrás comenzar a planificar tus metas y objetivos en la agenda.

Pero ¡ojo!, date un margen de error, por mucho que hayas planificado siempre puede ocurrir algo que desbarate todos tus planes, así que escribe posibles escenarios y qué harías para salir adelante.

Nacimos con un gran órgano llamado cerebro. Así que la única cosa que necesitas para comenzar el año es usarlo. Necesita lo mismo que tú:

Ejercicio: reflexión

Buena alimentación: buena comida y buenos pensamientos.

Descanso: silencio.

Te dejo que reflexiones y nos vemos en el próximo post.

Foto de Josh Hild en Pexels

4 comentarios en “LA ÚNICA COSA QUE NECESITAS PARA COMENZAR EL AÑO”

  1. Rosa me agrada ver tus escritos, me llegan como algo fresco y renovador. Gracias
    El silencio es una parte muy importante en mi vida, deje una preciosa casa por el ruido que la envolvía y que aumentaba mi ruido mental.
    Tomo nota de tus sugerencias y reconozco que a veces me pierdo en los objetivos por no hacer un seguimiento a lo que proyecto mentalmente.
    Un abrazo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Rosa María Caballero Blanco.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Scroll al inicio
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad