Hoy voy a iniciar esta semana haciéndote una pregunta:
¿Eres búho o eres alondra?
¡No me contestes todavía! Primero quiero ponerte en situación, vaya a ser que pienses que se me ha ido la cabeza.
En esta entrada quiero hablarte de productividad.
Y es que, aunque todos tenemos las mismas horas, o sea, 24, a muchas personas les falta tiempo para terminar todo lo que quieren hacer.
¿Les falta tiempo?
¿O es que no saben aprovechar el que tienen?
Yo creo que es mas bien lo segundo.
Ser productivo es fundamental en tu vida.

Pero cuando nos encargan no nacemos con todos los extras como si fuéramos un Mercedes recién salido del concesionario.
Tenemos que aprender muchas cosas.
Por eso yo me apunté al Taller de productividad de Estíbaliz Bilbao, para aprender a organizarme y lograr hacer más en menos tiempo, y además, ganar foco en lo que hacía.
Ha sido todo un acierto porque he aprendido muchas habilidades que me van a ayudar de aquí en adelante.
El primer consejo para ser más productivo es:
PLANIFICAR.

Saber lo que tienes que hacer a largo, medio y corto plazo.
Lo digo en este orden porque para saber qué vas a hacer hoy tienes que tener primero la visión de adonde quieres llegar en el futuro.
Esto, desde luego, tiene su trabajo, no es fácil hacer una planificación.
Pero, créeme, si no planificas nada vas a perder mucho tiempo decidiendo qué es lo que vas a hacer en el día.
De esto, no te preocupes, hablaremos en otra entrada porque tiene mucho que abordar.
Mientras tanto te vuelvo a preguntar:
¿Eres búho o eres alondra?

Seguro que te imaginas de lo que quiero hablar.
Cada persona es diferente.
Unos se levantan con energía por las mañanas y otros comienzan a tener ganas de trabajar a partir de las cinco de la tarde.
Algunas personas tienen sus mejores ideas en las primeras horas del día y después de comer su batería comienza a pedir que la pongas en modo «bajo consumo».
En cambio, hay quienes tienen muy mal despertar y no empiezan a ser personas hasta pasadas las doce del medio día.

Somos muy diferentes, si no sería un mundo muy aburrido.
Así que si tienes más energía por la mañana eres una alondra, y si tienes más ganas de trabajar a partir de la tarde y por la noche eres un búho en toda regla.
¿Y qué tiene que ver esto con la productividad?
Pues ya te habrás imaginado que mucho.
Tienes que identificar cuales son tus horas de mayor productividad.
Si eres una alondra y trabajas a pleno rendimiento por la mañana, no pongas nunca las tareas más pesadas por la tarde.
Y si eres un búho, procura dormir bien y, si puedes, no madrugar.
Naturalmente, esto es un problema cuando trabajas por cuenta ajena y tienes una jornada de ocho a cuatro.
Si eres un búho, irás arrastrando el pico por el suelo todo el día.

Pero si eres afortunado y tienes tu propio negocio, sobre todo si lo realizas desde casa, podrás organizarte y sacar el mayor partido a tu día sin sacrificar tu salud.
Saber esto va a marcar un antes y un después en tu día.
Según mi opinión, no podemos forzar nuestra naturaleza.
Si tienes la suerte de poder crear tu jornada de trabajo a tu antojo, planifícate en función de tus horas de máxima productividad.
Concentra ahí todos tus esfuerzos y deja las tareas más livianas para el momento en que tu pila se va quedando en color rojo.
O incluso, puedes descansar y dedicarte al ocio en esas horas menos productivas del día.
¿Y qué pasa si trabajo por cuenta ajena y mi jornada transcurre en mis horas de poca productividad?
Pues me temo que tendrás que hacer una reestructuración de tus hábitos.
Organízate al máximo para poder descansar en tus horas libres.
Come bien. (Esto es fundamental)
Duerme las horas que necesites.
Haz ejercicio.
Pide colaboración a tu familia para que todo sea más fácil.
Algo que se hace un tanto complicado es cuando conviven un búho y una alondra en la misma casa.
Aquí tendremos que tener mucha comunicación y buena voluntad para que la convivencia se haga relajada sin que nadie salga perjudicado.
Y lo más importante es no obsesionarse con la realidad que nos ha tocado vivir a cada uno.
Si, por ejemplo, tienes que trabajar por la tarde cuando más te cuesta y encima no te gusta tu trabajo, de nada sirve que estés lamentándote porque además de amargarte y no avanzar estarás colocándote en una posición de víctima.
En vez de eso, siéntate y plasma en un papel todas las formas en las que podrías cambiar la situación.
¿Cómo puedes cambiar de trabajo?
¿Podrías dedicarte a otra cosa?
¿Qué negocio podrías crear?
No dejes que tu barco vaya a la deriva.
Mientras sigas viviendo tienes un mundo lleno de posibilidades.
Recuerda que vivir bien siempre merece la pena.
Feliz comienzo de semana.






Muy buenas reflexiones 👏👏👏👏
Está claro que soy muy BÚHO 😅
Estoy entrenando el giro de cuello, a ver si puedo girar 180º 😂😂😂😂
Me encanta sentir el silencio de la ciudad por la noche. Me da paz.
Es cierto que el descanso es FUNDAMENTAL .
ENHORABUENA POR EL ARTÍCULO 👌👌👌
¡Me encanta leer tus comentarios! ¡Deberías escribir tus ideas porque son muy originales! ¡Gracias siempre por tu apoyo!