La droga del siglo XXI

Hoy me ha dado la idea para esta entrada, Roser Salvadó. La autora de las fotos y la ilustración de esta entrada, y la creadora de mi precioso logo. La podéis seguir en https://www.instagram.com/r.nemoris/

Me decía que la segunda parte de mi entrada Nostalgia, le había transportado a los tiempos en los que éramos “más niños” y le había recordado lo fácil que era divertirse por aquel entonces.

La verdad es que me ha hecho mucha ilusión que le haya gustado.

Como te comentaba, me dio la idea planteándome la siguiente pregunta: ¿De quién es la «culpa» de que nuestros «peques» no sean capaces de divertirse como lo hacíamos antes?……….. «interesante cuestión».

De momento diré que no voy a hablar de «culpa», sino de «responsabilidad».

Sí, todos sabemos que la «responsabilidad» de que nuestros niños no se diviertan es nuestra.

La vida se ha vuelto muy estresante. Ahora, tanto hombres como mujeres, estamos inmersos en un mundo laboral vertiginoso que a veces no nos deja tiempo ni para comer.

Como dice la frase: «Perdemos la salud para ganar dinero, y luego gastamos ese dinero para recuperar la salud».

Todo esto hace que muchos padres estén tan agotados, física y mentalmente, que no tengan ni tiempo para estar un rato con sus hijos. Y mucho menos para oírles. Necesitan callarles como sea para ganar un poco de silencio.

Y ¡ahí llega al rescate nuestra amada tecnología! ¡Que mejor manera para silenciar a un niño que plantarle delante una pantalla!

Fotografía de Roser Salvadó https://www.instagram.com/r.nemoris/

«Hipnotismo tecnológico». Tus hijos quedarán atrapados durante horas en las garras de su dispositivo y tú podrás descansar «delante de otra pantalla».

Curioso, ¿verdad?.

Hace poco, leí un artículo de la psiquiatra Marian Rojas Estapé sobre los peligros de exponer a los niños a una pantalla a edades tan tempranas.

Según sus palabras, «la hiperestimulación a la que están sometidos los niños tiene graves consecuencias, ya que precisan estímulos cada vez más fuertes e intensos para motivarse. Esto merma su curiosidad, asombro y ganas de querer aprender algo que vaya más allá del mundo digital. Se encuentran desmotivados y su creatividad e imaginación completamente anulada.»

Además, y sigo citando las palabras de la Dra, «es importante que los niños aprendan a gestionar dos temas: el aburrimiento y el estrés. Muchos niños y jóvenes ante estos dos temas, tienen la vía de escape fácil: la pantalla. Esto conlleva a largo plazo: una nula tolerancia a la frustración. Hay que enseñarles que el dolor y el sufrimiento existen, y que «aprendan a gestionar cuando las cosas no salen bien»

En el mismo artículo expone también el tema de la multitarea, que tan de moda está en la actualidad.

El cerebro puede captar de forma superficial mucha información pero no es capaz de retenerla.

Numeroso estudios han demostrado que las personas que hacen varias cosas a la vez son menos eficientes. Son capaces de cambiar su foco de atención más rápidamente, y esto conlleva un bloqueo de la memoria de trabajo.

Pero hay una pieza clave en todo este asunto y que también se menciona en el artículo:

LOS NIÑOS HACEN LO QUE OBSERVAN.

¿Qué es lo que hacemos cada vez que nos levantamos por la mañana? ¿Qué es lo que llevamos en la mano a todas partes? ¿Y antes de acostarnos?

¡Exactamente! Vamos por la vida con una pantalla pegada a nosotros.

«¿Cuántos likes tengo hoy?», «¿Me han etiquetado en esta foto?», ¿A ver que ha puesto Fulanita Menganitez en su muro?

Fotografía de Roser Salvadó https://www.instagram.com/r.nemoris/

Y esto lleva a más «likes», más «etiquetas», «¡más pantalla por favor!».

Es la droga del siglo XXI.

Lo gracioso de todo este asunto es que los grandes gurús de la tecnología, como Steve Jobs, Bill Gates o Marc Zuckerberg, han limitado el uso de dispositivos móviles a sus hijos, e incluso no permiten a sus menores estar en redes sociales.

Nuestra mente necesita silencio, pero esta palabra, haciendo honor a su significado, está desapareciendo de nuestras vidas.

Así que, , los niños hacen lo que observan.

Si nosotros vivimos pegados a una pantalla. ¿Qué esperamos que hagan ellos?

Para terminar con esta reflexión, déjame contarte una historia.

«Un padre iba caminando con su hijo por un sendero peligroso. Se volvió a su pequeño y le dijo:

-Ten cuidado por dónde pisas hijo.

A lo que el niño le contestó:

Ten cuidado tú, porque yo sigo tus pasos.

Ilustración de Roser Salvadó https://www.instagram.com/r.nemoris/

2 comentarios en “La droga del siglo XXI”

  1. Juan Jesús Navarro Lara

    Muy buena reflexión 👏👏👏👏👏
    Yo lo noto en mis alumnos.
    Han puesto más empeño en el confinamiento y más atención a mis explicaciones durante el confinamiento que en las clases presenciales . Yo tengo claro el motivo. La información transmitida a través de una pantalla les resulta infinitamente más estimulante que la recibida en persona.
    Mi teoría es que, a largo plazo, perderemos capacidad de percepción a través de los demás sentidos.
    Basta con decir que prácticamente ninguno de mis alumnos ESCUCHA Música Clásica. Es más, cuando me pongo a tocar mientras ellos van sacando el violín del estuche, casi ninguno muestra interés en escucharme tocar.
    MALDITA COSTUMBRE DE CAMBIAR TAN RÁPIDAMENTE. DE ESTÍMULO .

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