Tempestad

Hace unos días leí una frase que me encantó:

«Ningún mar en calma hace experto al marinero».

¡Qué poético y a la vez cuanto contenido para reflexionar!

Yo soy una de las personas que prefiere moverse en un mar calmado. Como se suele decir: «como un plato».

Reconozco que me asusta un poco el cambio y prefiero que las cosas no me las muevan si van bien.

¿A quién no le asusta adentrarse en la oscuridad sin saber donde está pisando?

Imagen de PIRO4D en Pixabay 

Estar a gusto en tu casa, calentita, viendo pasar los días……

Pues ya te estarás imaginando que esto no es lo que te va a hacer evolucionar en la vida.

De hecho, te sacudirán miles de olas gigantes hasta que cojas el timón y sepas pasar la tempestad.

Si no lo haces te ahogarás en tu propio océano.

Imagen de Myriam Zilles en Pixabay 

¿Piensas que este blog ha nacido desde la serenidad y la calma de mi mente?

Para mi, empezar a escribir ha sido encontrar la isla desierta en medio de un mar embravecido.

Ahí he llegado después de muchas tempestades y turbulencias en mi mente.

Por años me he sentido perdida en mi barco, con las manos atadas, incapaz de hacerme cargo del timón.

A la deriva, insatisfecha con lo que estaba haciendo y guiada por lo que todo el mundo suponía que debía ser mi travesía. Incluso yo misma.

Por ahora no puedo contar más sobre esto, ya llegará el momento.

Sin embargo, tenemos guías terrenales, familia, amor, amigos de incalculable valor que, cuando estás preparado, te animan a trazar nuevos rumbos.

¿Debo hacer lo que siempre he hecho por el único motivo de no conocer otra cosa?

Ahí hace aparición de nuevo la frase:

«Ningún mar en calma hace experto al marinero»

Sin perder de vista las olas, saqué fuerza para romper mis ataduras y correr hacia el timón para hacerme con él.

En ese momento sentí como una oleada de valor me invadía y comencé a hacerle frente al mar.

Cada entrada publicada era una ola vencida y un éxito para mi espíritu.

Pero ahí seguía la tempestad.

Tempestad sólo real en mi mente.

Tempestad maestra que hace que me supere cada día a pesar de mis propios juicios y creencias inservibles que voy tirando por la borda.

Y día a día estoy más cerca de conquistar la isla que diviso en el horizonte cada vez con más nitidez.

Encontrar una nueva pasión, aquello que harías sin cobrar y que lo haces sin darte cuenta del paso del tiempo, no es fácil ni mucho menos.

Has encontrado tu propósito, algo que da sentido a lo que haces, pero no has encontrado el mar en calma.

Al contrario, cuando reconoces esa pasión te enfrentarás al mar más embravecido.

Mar lleno de tiburones dispuestos a devorarte si desistes y caes al agua.

Imagen de Sarah Richter en Pixabay

Tiburones disfrazados de buenas palabras, buenos consejos y buenas advertencias.

-¿Cómo vas a abandonar el puerto donde vives seguro y tienes anclado tu barco?

-¿Qué dirán los demás capitanes y marineros al ver que navegas por otras aguas?

Seguramente acabarán diciendo:

-¡Qué valiente capitán que, sin saber muy bien navegar, se aventura a descubrir un nuevo mundo que sabe que existe, a pesar de tener que atravesar la más temible tempestad!

-Y ¿Qué feliz será cuando por fin llegue a su isla!

Porque nadie le dará un mapa, nadie le enseñará como manejar el timón, pero al final será el marinero más experto.

Imagen de Milada Vigerova en Pixabay 

Experto en su propia vida.

No pienses que aquello que resuena en tu corazón y te hace sentir vivo lo tienes aprendido de nacimiento. A veces es el camino más difícil.

Si no comienzas, nunca aprenderás. Y te caerás muchas veces, te equivocarás muchas más. Pero eso forma parte del aprendizaje.

Cansada de lo que hacía, buscaba una idea, algo que estuviera ya muy estructurado en mi mente. Algo así como el libro de instrucciones.

Pasaron años sin encontrarlo.

En su lugar sólo desánimo y frustración.

Imagen de Free-Photos en Pixabay 

Hasta que escuché:

-¡Comienza y las instrucciones se harán por si solas!

Pero me daban miedo las olas gigantes que veía frente a mi.

Hasta que comencé saliendo de mi puerto, escribiendo mis primeras palabras y navegando entre la tempestad.

Mi libro de instrucciones se va formando. Y lo compartiré contigo cuando llegue el momento.

Te deseo un buen fin de semana.

Imagen de bernswaelz en Pixabay

2 comentarios en “Tempestad”

  1. Juan Jesús Navarro Lara

    Enhorabuena 👏👏👏👏👏👏
    Tú mejor artículo hasta el momento. Y los mejores están por venir.
    No habrá ola ni tempestad que se te resista.
    A EXPLORAR 🧐👍💪😘

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