Hoy me he despertado oliendo a tierra mojada. Y ese olor me llevó a recordar una vez que tuve que ausentarme unos meses de mi casa. No fue algo que hubiera planeado, y desde luego no me paré a armar un armario cápsula para la ocasión. Cogí un par de vaqueros y tres jerseys. Sin pensar.
Me levantaba por las mañanas con un problema resuelto, ese que te lleva a preguntarte delante del armario : ¿y ahora que me pongo?
Elegía un vaquero, un jersey (de los tres que tenía), y salía pitando a la calle.
Me di cuenta de que no echaba de menos mi armario, y, desde luego, no tener que pensar tanto le daba un respiro a mi mente.
Cuando volví a mi casa y recuperé mis cosas me di cuenta de que no necesito tanta ropa para vivir y ser feliz, por lo menos yo no.
Así que este verano he pensado: ¿y si simplifico mi ropa este otoño y uso mis vaqueros como si de un uniforme se tratase?
Piénsalo, Steve Jobs siempre vestía unos vaqueros y un jersey negro de cuello alto.
Cierto es que no me voy a comparar con él, yo soy mujer y como tal me gusta ir mona, y, desde luego no voy a ir todos los días igual…. pero como experimento no me parece nada mal la idea.
Y antes de que pienses otra cosa, debo aclarar que esto no tiene nada que ver con todos esos temas de autoayuda barata.
Simplemente, tengo ganas de hacer mi vida fácil.
Así que mi idea para este post es pensar en un vaquero (quien dice uno dice dos o tres) y cambiar el resto para crear diferentes conjuntos que sirvan para diversos momentos de la semana.
SITUACIÓN NÚMERO 1: TRABAJAS DESDE CASA.
No nos engañemos, aunque se esté muy cómoda y calentita en pijama, si te ves desaliñada con la ropa de dormir, ya te digo yo que muy productiva no vas a ser.
Entonces ¿qué te parece ponerte tus jeans más cómodos, un jersey de punto favorecedor y unos calcetines gorditos para mantener tus pies calientes?
Estar en casa no tiene por qué significar perder “glamour”, aunque eso se lleva dentro.

SITUACIÓN NÚMERO 2: NOS VAMOS DE COMPRAS.
Bueno, como hay que comer y todo eso, toca salir a la calle. ¡Tampoco vamos a ser ermitañas!.
¿Y qué me pongo?, pues hija, nuestro querido vaquero. Puede ser el que usaste para trabajar. Imagina que has acabado tu jornada y sales a comprar algo antes de la comida.
Pues te cambias el jersey, puede ser una camiseta de rayas marineras de manga larga (las amo), una gabardina, y unos mocasines. ¡Y listo!.

SITUACIÓN NÚMERO 3: COMER CON AMIGAS…O AMIGOS.
Como hay que comer todos los días, en la situación número 3 nos vamos con amigos, así, en general.
Echamos mano de los vaqueros, una blusa romántica como un otoño en París, un blazer mono y unas Mary Janes (me acabo de enterar de que se llaman así). Y a vivir que son dos días.

SITUACIÓN NÚMERO 4: UNA CITA ROMÁNTICA.
Como creo en el amor, nuestra querida amiga, amante de los vaqueros, ha quedado con un maromo de metro ochenta que la va a invitar a chocolate con churros….¡por lo menos!.
¿Y qué se va a poner además de una sonrisa de “he quedado con el amor de mi vida”… o de “esta semana”…?
Sus vaqueros todoterreno, un top sensual y sugerente (sin ser vulgar), la misma blazer de antes y unos botines que aguanten todo.

SITUACIÓN NÚMERO 5: UN DOMINGO RELAJADO.
Nuestra amiga, que sale en las fotos siempre mirando hacia su derecha, ha quedado encantada con la cita de los churros, es decir, con su maromo.
Y se ha despertado el domingo con ganas de dar un paseo.
Como no quiere complicarse la vida pero su lema es “antes muerta que desarreglá”, se va a coger sus queridos vaqueros, una blusa de flores, una chaqueta de punto que se pondrá por los hombros como el que no quiere la cosa, y sus tenis para caminar hasta que le entren ganas de meterse en un bar y ponerse ciega a callos.

¿Y las flores?, pues no, no se las ha regalado el maromo.
Nuestra amiga, ese domingo ha decidido hacerse un Miley Cyrus, y como sabe inglés porque es muy chic se ha dicho. “I can buy myself flowers”, que si no sabes inglés, como yo, significa “me puedo comprar flores a mi misma”…. Valga la redundancia.
Resumiendo, que no hace falta tener el armario de Carrie Bradshaw para ir mona por la vida….. claro, que si viviéramos en Nueva York…..
P.D. La imagen destacada del post es de mi viaje a Verona donde llevé unos vaqueros muy chulos que me compré en la tienda de Amancio Ortega.

Me apunto los conjuntitos!!! 🤗
¡Pues quiero fotos!!!