Con este post comienzo una serie de entradas en las que te hablaré de nostalgia hacia mi infancia.
Resulta que ayer estuve gran parte del día liada con gestiones relacionadas con las compañía de ADSL de mis padres. Yo me manejo mejor con estos temas, así que prefiero ocuparme personalmente.
Claro está, que el que te manejes bien no quiere decir que lo puedas hacer en un santiamen.
Primero tienes que hablar con un sistema automático que te dice: -«Diga por favor el motivo de su llamada», -«incidencia en la factura», – «por favor, no le entiendo»……… » ¿ Que no me entiende?», pero ¡tendrán valor! ¡si luego te pasan con una teleoperadora que parece que ha hecho un curso acelerado de «¡cómo hablar para confundir al cliente»!, y si tu no has hecho antes el de «cómo entender a una teleoperadora y no morir en el intento» ¡la llevas clara!.

Eso sí, son un encanto, después de hablar con ellas tu día ya es otro, te dan hasta recuerdos para tu «mamá».
El caso es que echaba de menos los tiempos en los que, sí o sí, tenías que ir a la oficina, que siempre estaba a 500 metros del quinto pino, y pasarte allí toda la mañana.
¡Ay!, ¡Sentí nostalgia de aquellos tiempos! Salías de tu casa ¡libre! «¡como el ave que escapó de su prisión!”y que tan bien cantaba Nino Bravo. Y si llamaban a tu casa y preguntaban por ti, les decían: -No está, ¿quiere dejarle un recado?.
¡Sí!, ¡Qué nostalgia!, ¡Qué tiempos!….. ahora si nos olvidamos el movil nos entran sudores fríos, y además, estás localizable en todo momento. Algo que, por otra parte, veo muy positivo porque se han salvado muchas vidas gracias a los localizadores.
Yo, personalmente, ya no puedo vivir sin internet. Bueno, ni yo, ni nadie. Se ha convertido en el nuevo Scotch brite, (los de mi generación saben a lo que me refiero).
Pero hay otras cosas con las que me resisto algo más.
Por ejemplo: el maltrato que estamos haciendo ahora con nuestro idioma.
Empecemos por el mundo de la moda, todo esto lo digo sin intención de ofender a nadie, por lo menos «intención consciente».
Antiguamente ibas a comprar ropa de «diario» o también decíamos «sport», ahora ¡no vayas porque no la encuentras! ¡Ahora es ropa «casual«!
¡Despídete de tu adorada «chaqueta de corte»!, ¡ahora llevarás un «blazer»!
Y déjame decirte que si vas con tu madre o con tu mejor amiga de compras ¡eres una antigua!, tienes que contratar a un “personal shopper” y luego irás al «Gym» (que como dice Leo Harlem, antes se llamaba «Espartaco» y ahora «Body…seguido de lo que sea») a hacer ejercicio bajo la supervisión de tu «Personal trainer». Porque tienes que estar «Fit», comer «Low fat» y así poder estar «in» y no «out».
Al llegar a casa, ya no te vas a tomar tu bocadillo de jamón serrano con tomate, café con leche, y rebañar el aceite de oliva que cae en el plato, ¡qué ordinariez!, ahora te preparas en la «Blender» tu «Smoothie» de frutos rojos (que te vale el paquetito de 50g un ojo de la cara) y un «Bowl» de avena con semillas de «Açai» que han recolectado unos monjes tibetanos entre meditación y meditación, porque es muy «Healthy».

¡Perdón!, ¡Qué horror!, ¡dije meditación!,…… quería decir «Mindfulness«.
Tampoco se lleva organizar tu boda con tu novio, padres, suegros, etc….. ahora «lo más» es contratar a un «Wedding planner».
En fin, que si Cervantes levantara la cabeza del desmayo se destrozaba el otro brazo.
Añoro muchas cosas del pasado, siento nostalgia,pero creo que esto va a dar para más entradas en el blog, ¡perdón! «post».
Pero no te quiero destripar el siguiente contenido……. ¡otra vez!… ¡es que no aprendo!……. no te voy a hacer «spoiler».
«¡See you tomorrow!»


Totalmente de acuerdo.
Es triste ver cómo se devalúa nuestra rica lengua por el poder mediático que tienen los países angloparlantes. Muchos creen que por el simple hecho de usar muchos anglicismos van a acercarse más rápidamente al gran “sueño americano” de ser pluscuamperfecto/a.
Enhorabuena por la reflexión .
A seguir sorprendiéndonos y hacernos pensar, algo que hoy en día no se lleva.
¡Gracias! ¡A ver si el calor me deja seguir reflexionando!.
Es genial, Rosa!!
Me encanta!!
¡Muchas gracias Marisa! La verdad es que estoy disfrutando mucho escribiendo. ¡Un besazo!