Hoy damos la bienvenida a uno de mis meses favoritos: Octubre.
Me encanta porque es el mes que da paso al otoño y para mí tiene un significado muy especial porque conocí a mi marido y celebré mi boda en los primeros días de Octubre.
Así que es un mes muy querido para mí.
Como ya he dicho muchas veces, esta época nos invita a estar más en nuestra casa, por el clima y porque también se reducen las horas de luz.
Todo esto hace que nos sintamos a veces más apagados y con más ganas de estar en la cama durmiendo.
Pero, ¿dormimos bien?

Cuando te hablaba en la anterior entrada de que había que identificar las horas en las que eras más productivo, te recomendaba que era fundamental dormir bien.
Últimamente hay muchos emprendedores que presumen de dormir pocas horas y de levantarse incluso a las cuatro de la mañana porque afirman que así son más productivos.
Pienso que esto es un error porque el cuerpo necesita un determinado número de horas para descansar y regenerarse.
Estas horas serán diferentes dependiendo de la persona, pero, según los expertos, dormir menos de seis horas puede causar muchos problemas a la larga en el organismo.
Dormir no es una pérdida de tiempo, es una inversión.
¿O acaso no pones tu móvil a cargar?.
Vamos a ver que podemos hacer para procurar que nuestro sueño sea de calidad.
Para empezar, identifica cuántas horas de sueño necesitas para sentirte bien.
Empieza con seis y observa cómo te levantas.
Así hasta ver cuál es tu número ideal de horas.
Una vez que las has identificado, y tienes que levantarte a una determinada hora, prográmate para ir a la cama a la hora que te permita cumplir con tu objetivo.
A lo mejor te cuesta al principio pero el cuerpo se acostumbrará pronto.
Hay muchas personas que se llevan un libro a la cama y con leer dos líneas ya les entra sueño.
Bueno, esta parte ya la tenemos más o menos dominada.
Ahora vamos a hablar de todo los que influye en nuestro sueño.
Empezaremos por los aspectos físicos.
Es fundamental que te expongas a la luz del sol todos los días. Esto hace elevar los niveles de melatonina en el cuerpo y regula el sueño naturalmente.
Lo mismo pasa con el ejercicio.
Sobre todo si es al aire libre, movernos genera una respuesta del organismo clave para poder descansar por la noche.
Otro punto muy importante es del las pantallas.

La luz azul emitida por los dispositivos móviles crea en el cuerpo una respuesta de alerta y de falsa sensación de que comienza la jornada.
Recientes estudios han comprobado que si te vas a la cama y estás pendiente de la pantalla hasta el momento de dormir tu cerebro no descansa hasta por lo menos una hora después de haberte quedado dormido.
Siguiendo en la línea de lo estrictamente físico no podemos dejar de hablar de la importancia que tiene la alimentación.
Aquí no vamos a dar consejos de qué comer, todos sabemos lo que nos sienta bien y como reacciona nuestro cuerpo ante determinados alimentos.
Lo que sí es muy importante es saber que tienes que irte a la cama con la digestión hecha.
El proceso para digerir la comida le supone al cuerpo un gasto de energía considerable, y si nos vamos a dormir nada más cenar no podremos descansar.
Hemos hablado de digerir la comida pero ¿qué pasa con los pensamientos que no digerimos?
¿Cuántas veces te vas a la cama y comienzas a repasar todo lo que tienes que hacer al día siguiente, lo que no has hecho el día anterior, lo que dijiste, lo que no dijiste, lo que vas a decir…?
¡Así no hay quien duerma!
Para este tipo de «digestiones» te puedo dar unos consejos que a mi me funcionan.
Planifica todo lo que tienes que hacer al día siguiente y escríbelo en tu agenda.
Vacía tu mente de quehaceres y de preocupaciones.
Hay quien lleva un diario con todo lo que le pasado en el día y vuelca en un papel lo que tiene en la cabeza.

De este modo cuando vas a dormir ya has tirado toda la basura mental al contenedor y descansarás mejor.
Otras personas hacen ejercicios de relajación y meditación, lo que les ayuda a concentrarse en su cuerpo y a dormirse antes.
Puedes utilizar meditaciones guiadas o hacerlas tú mismo.
Simplemente céntrate en el movimiento que genera el aire al entrar y salir de tu cuerpo y en pocos minutos estarás en brazos de Morfeo.

Y si enumeras al menos una cosa por la que te sientes agradecido por lo menos no te dormirás de mal humor y ayudarás a tu mente a sentirse mejor.
El entorno donde se duerme también es muy importante.
La habitación ordenada, sin demasiados estímulos y bien ventilada nos ayudará a crear ese bienestar necesario para inducir el sueño.
Sería maravilloso que la temperatura del dormitorio estuviera por debajo de los 20 grados. El calor es nefasto para conciliar el sueño.
Pero todos sabemos que esto es bastante difícil cuando vives en ciudades que tienen un verano casi eterno, como donde yo vivo.
En ese caso hay que hacer uso del aire acondicionado, no muy recomendable de noche, y de ventiladores. Además de buenas dosis de paciencia.
En definitiva, es necesario hacer todo lo posible por dormir bien.
Ya sabes que vivir bien siempre merece la pena.
Te deseo un buen fin de semana.






Estupendo artículo 👏👏👏👏👏
A ver si llega de una vez el fresco del Otoño 🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏
Tengo tarea que hacer: no cenar tarde ni comidas abundantes.
También tengo que arreglar el tema de las pantallas en horario nocturno .
Mil gracias por los consejos.
Enhorabuena por lo bien que redactas 😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍😍
Gracias a ti siempre por tus maravillosos comentarios. Me animan a seguir escribiendo.